En Eclesiar no alcanza con tener ganas de pelear: acá el respeto se gana a los golpes…
de daño. El sistema de rangos militares está pensado para premiar a los jugadores que más pelean, más avanzan y más daño meten a lo largo del tiempo. Nada de rangos decorativos: cada ascenso se siente en el campo de batalla.
Tu rango militar lo podés encontrar directamente en tu perfil y se define según el overall damage done, es decir, todo el daño que fuiste acumulando. Arrancás como Novato, sin bonus, pero apenas empezás a sumar números la cosa se pone interesante. Pasás a Privado, Corporal, Sargento y así, escalando hasta llegar a rangos pesados como Coronel o directamente General, donde el multiplicador de daño ya es cosa seria.
Y acá está la clave: cada rango no solo es un título lindo para chapear, sino que trae consigo un modificador de daño adicional. Cuanto más alto el rango, más fuerte pegás. Simple, directo y sin vueltas. Por ejemplo, si tu daño base es 1150 y sos Sargento, ese número se multiplica y terminás pegando bastante más fuerte. Nada mal para hacer respetar el uniforme.
Eso sí, ojo al piojo: el rango militar solo rinde al máximo si también desarrollás tu nivel de poder. Si no entrenás y no mejorás tu potencia, el rango queda medio a media máquina. Por eso es clave pasar por la capacitación y no quedarse solo con los números de daño.
Además, el daño final en una guerra puede variar según el equipamiento. Las Ground Weapons y Air Weapons también influyen, así que no todo pasa por el rango, pero claramente ayuda… y mucho.
En resumen, en Eclesiar no se asciende por antigüedad ni por acomodo: se asciende a fuerza de daño. Cuanto más peleás, más subís, y cuanto más subís, más fuerte pegás. Así de sencillo.
Armas: sin fierros no hay gloria
En Eclesiar, ir a la guerra sin armas es como caer a un asado sin pan: no da. El armamento es clave a la hora de defender a tu país y marcar la diferencia cuando la cosa se pone picante.
Acá no hay misterio: cuantas más armas tengas, más daño metés. Y no es un aumentito chiquito, eh… el salto es enorme. Cada tipo de arma y cada nivel te dan distintos bonos que hacen que tus golpes se sientan de verdad. El que invierte en fierros, pega fuerte.
Para no marearse, el juego divide el arsenal en dos grandes grupos:
Ground Weapons
Son las armas de tierra, las del frente, las que bancan la parada cuerpo a cuerpo. Ideales para los que no se achican y salen a dar batalla de una. Si te gusta estar en el barro y meter daño parejito, estas son tus mejores amigas.
Air Weapons
Estas juegan desde arriba. Aportan bonus distintos y pueden cambiar una guerra en dos segundos. Son perfectas para los que prefieren pegar de lejos, con estrategia, y hacer que el enemigo se pregunte de dónde vino el palazo.
En resumen, no alcanza con tener rango ni potencia si salís desarmado. En Eclesiar, el combo ganador es claro: buen rango, buen entrenamiento y fierros a la altura. Porque al final del día, el que está bien armado… manda.
Armas terrestres: las baratas que no fallan
Las armas terrestres son el primer paso para cualquiera que quiera empezar a pegar fuerte sin fundirse en el intento. Son las más baratas de fabricar, pero ojo: que sean accesibles no quiere decir que sean flojitas. Todo lo contrario. Estas armas te dan una muy buena bonificación al daño de tu bala, ideal para marcar presencia en cada guerra.
Son perfectas para los que recién arrancan y también para los más experimentados que quieren sumar daño sin complicarse demasiado. Cumplen, rinden y hacen el trabajo sucio en el campo de batalla.
Eso sí, para ponerte a fabricar no alcanza con la buena voluntad. Necesitás tener una fábrica de armas y contar con las materias primas para armas. Una vez que tenés eso, el resto es meterle producción y salir a repartir daño.
En resumen, las armas terrestres son como el jugador cumplidor del equipo: no hacen mucho ruido, pero cuando las necesitás, siempre están. Baratas, efectivas y fundamentales para cualquier ejército que se precie.
Armas terrestres: los números que te cambian la guerra
Si todavía dudás de lo importantes que son las armas terrestres, mirá estos números y sacá tus propias conclusiones. Pasar de no usar armas a tener aunque sea una de nivel 1 es un antes y un después en cualquier pelea.
Sin arma, tu daño queda tal cual es, sin magia ni ayuda. Ahora, cuando empezás a equipar armas terrestres, el multiplicador se dispara y cada bala pega mucho más fuerte.
A medida que subís de nivel, el daño aumenta de forma brutal:
-
Un arma terrestre nivel 1 ya multiplica tu daño varias veces.
-
En niveles más altos, el salto es todavía más zarpado.
Para que se entienda sin vueltas, vamos a un ejemplo bien al hueso:
Si tu daño base es 1150 y usás un arma terrestre de nivel 3, el cálculo queda así:
1150 × 3.9 = 4485 de daño
O sea, pasás de pegar normal a reventar. Y eso en guerra se nota, y mucho.
En conclusión, las armas terrestres no son un simple agregado: son un empujón gigante a tu daño total. Si querés ser útil en el campo de batalla y no quedar pintado, equiparlas es casi obligatorio. En Eclesiar, el que entra armado, marca la diferencia.
Armas aéreas: caras, pero te hacen volar el daño
Las armas aéreas son el tope de gama en Eclesiar. No vamos a mentir: son las más caras de fabricar, pero lo que invertís lo recuperás en daño. Pegan un poquito más fuerte que las terrestres y pueden cambiar una guerra en cuestión de segundos.
La gran ventaja de estas armas es que se pueden usar en cualquier escenario. No importa si tu país no tiene frontera directa con la región que estás atacando: las armas aéreas entran igual. Donde otros se quedan mirando el mapa, vos ya estás repartiendo daño desde arriba.
En números, la diferencia se nota fuerte. A medida que subís el nivel del arma aérea, el multiplicador se dispara y cada ataque se vuelve mucho más picante. Para que quede clarito, va un ejemplo bien concreto:
Si tu daño base es 1150 y usás un arma aérea de nivel 3, el cálculo queda así:
1150 × 4.7 = 5405 de daño
Sí, leíste bien. Un palazo importante, ideal para marcar la cancha en guerras pesadas.
Además, al igual que las armas terrestres, las armas aéreas también se combinan con tu rango militar. O sea, si ya tenés buen rango y encima sumás armas aéreas, el daño se vuelve cosa seria.
En resumen, cada arma que sumás es un empujón gigante a tu poder de ataque. Eso sí, acordate de algo clave: para fabricar estas bellezas necesitás fábricas y planificación. En Eclesiar no gana el que improvisa, gana el que piensa a futuro y se arma bien.
Tipos de terreno: no es lo mismo pelear en el llano que en la montaña
En Eclesiar, no todo pasa por el daño, las armas o el rango. El terreno donde se pelea también juega su partido y puede darte una ventaja enorme… o complicarte la vida si no prestás atención. Hay cuatro tipos de terreno, y cada uno afecta distinto el resultado de las guerras.
Llanuras
Acá la tienen más fácil los que atacan. Los atacantes reciben un 20% más de daño, ideal para ir al frente y arrasar. Si te toca pelear en llanura y estás atacando, es momento de aprovechar y meter presión sin miedo.
Bosque
En el bosque nadie ve del todo bien. Tanto atacantes como defensores tienen 10% menos de precisión, así que hay más tiros errados que en un picado de barrio. Las peleas se vuelven más impredecibles y cualquier cosa puede pasar.
Montañas
Terreno bravo si los defendés. Los defensores ganan un 20% extra de daño, lo que hace que atacar acá sea cuesta arriba, literalmente. Si estás del lado defensor, es un golazo. Si atacás… armate de paciencia.
Desierto
Acá el problema no es el daño, es el cansancio. Cada golpe consume el doble de energía: en vez de gastar 10, gastás 20 por hit. Si no administrás bien la energía, te quedás sin nafta a mitad de camino.
Todos estos modificadores se pueden ver en cada ronda de guerra, debajo del ícono de información adicional, así que no hay excusas para no mirarlos. Además, el tipo de terreno de cada región está disponible en el Mapa Mundial, ideal para planear con tiempo.
En resumen, en Eclesiar el terreno también pelea. Conocerlo y usarlo a tu favor puede ser la diferencia entre ganar cómodo o comerte un cachetazo estratégico.
Unidades militares: jugar en equipo garpa (y mucho)
En Eclesiar, pelear solo está bien… pero pelear en equipo es otra historia. Las unidades militares son uno de los sistemas de progresión más importantes del juego y marcan una diferencia enorme en guerras, torneos y combates diarios.
Formar parte de una unidad no es solo para figurar: te da más daño, especialización según cómo peleás y la posibilidad de coordinar con otros jugadores mediante órdenes diarias. Básicamente, pasás de ser un lobo solitario a jugar como un equipo bien aceitado.
Creación y estructura: cómo se arma una unidad
Crear una unidad militar cuesta 50 de oro, e incluye automáticamente un escuadrón general. A partir de ahí, la cosa se puede escalar lindo:
-
Cada escuadrón puede tener hasta 5 personas
-
Una unidad puede tener hasta 10 escuadrones
-
En total, una unidad puede reunir 50 jugadores
-
Cada escuadrón puede tener su propio nombre, para chapear un poco
O sea, es ideal para armar grupos con amigos y organizarse en serio.
Tipos de escuadrones: cada uno a lo suyo
No todos los escuadrones sirven para lo mismo. En Eclesiar hay distintos tipos, cada uno con bonos específicos:
-
Escuadrón aéreo: potencia el uso de armas aéreas
-
Escuadrón terrestre: mejora el rendimiento con armas terrestres
-
Escuadrón general: sirve para aire y tierra, pero con bonos más modestos
-
Escuadrón Fuerza del Desierto: reduce el consumo de energía en desiertos
-
Escuadrón Fuerza Forestal: mejora la precisión en bosques
-
Escuadrón Fuerza de las Montañas: aumenta el daño ofensivo en montañas
-
Escuadrón Fuerza de Llanuras: mejora el daño defensivo en terrenos llanos
Cambiar el tipo de escuadrón cuesta 25 de oro, y ojo con esto:
si el escuadrón estaba subido de nivel, vuelve a nivel 1 y no hay reembolso. Acá conviene pensar antes de tocar nada.
Progresión de bonos: donde se nota la diferencia
Los escuadrones se pueden mejorar por niveles, y los bonos crecen bastante:
Escuadrón general
-
Nivel 1: +3%
-
Nivel 2: +7%
-
Nivel 3: +11%
-
Nivel 4: +15%
-
Nivel 5: +18%
Escuadrones aéreos y terrestres
-
Nivel 1: +5%
-
Nivel 2: +10%
-
Nivel 3: +15%
-
Nivel 4: +20%
-
Nivel 5: +25%
Escuadrones por terreno
-
Desierto: hasta -60% consumo de energía
-
Bosque: hasta +15% de precisión
-
Montañas: hasta +35% daño ofensivo
-
Llanuras: hasta +35% daño defensivo
Cuando estos bonos se combinan con armas, rango militar y terreno, el resultado es una bestialidad de daño.
En resumen
Las unidades militares no son un detalle ni algo opcional: son clave para crecer fuerte en Eclesiar. Jugar en equipo, especializarse y mejorar escuadrones te convierte en un jugador mucho más útil y peligroso en guerra.
En pocas palabras:
solo pegás, pero en unidad mandás.
Costos de actualización: acá el progreso se paga, ojo
En Eclesiar, mejorar un escuadrón no es gratis, y está bien saber cuánto sale cada paso antes de gastar oro a lo loco. Cada equipo tiene su propio camino de progresión y los costos se aplican por escuadrón, no por unidad entera.
Arranquemos por lo básico:
Dato clave para no llorar después:
eliminar un escuadrón no devuelve el oro. Lo que se gastó, se gastó. Acá conviene pensar bien antes de meter upgrades.
Gestión de escuadrones: no alcanza con crearlos
Para que los bonos de tu unidad militar realmente funcionen, no alcanza con tener el escuadrón armado. Hay que poner órdenes diarias y pelear para el bando indicado. Si no cumplís eso, los bonos quedan pintados.
Además, dentro del escuadrón se pueden asignar roles para que todo funcione mejor:
-
Contador: compra suministros en el mercado y los reparte entre los miembros.
-
Comandante: es el que pone las órdenes del equipo. Básicamente, el que manda.
-
Gerente: administra las sociedades holding o acciones que tenga la unidad, si corresponde.
Bien organizados, los escuadrones rinden mucho más.
Almacenamiento: cuánto podés guardar y cuánto cuesta
Toda unidad militar tiene un almacenamiento inicial de 3750 unidades. A partir de ahí, se puede ampliar, pero otra vez… con oro.
-
Antes del punto de control:
Cada mejora cuesta 20 de oro y suma 1500 unidades.
-
Después de llegar a 7500 unidades:
Cada mejora pasa a costar 40 de oro, pero sigue sumando 1500 unidades.
O sea, cuanto más grande sos, más caro sale seguir creciendo. Nada nuevo: en Eclesiar, como en la vida, escalar cuesta.
En resumen
Mejorar y gestionar escuadrones es una inversión fuerte, pero bien hecha vale cada moneda. Si organizás bien los roles, ponés órdenes claras y planificás las mejoras, tu unidad se vuelve una máquina de guerra.
Moraleja:
el oro bien gastado se transforma en poder; el oro mal gastado, en arrepentimiento.
Equipos: el toque final que te convierte en máquina de guerra
En Eclesiar, si querés pasar de “jugador común” a bestia total en combate, no alcanza con rango ni armas: los equipos son clave. Al igual que los rangos militares, los equipos son algo que querés farmear y mejorar cuanto antes, porque cada pieza, según su nivel, da bonos enormes, como daño extra y otras ventajas estratégicas.
Tu equipo se puede ver en el Equipment Inventory, que está en:
Guerras > Centro de formación.
Equiparlo es sencillo: podés arrastrarlo a la ranura correcta o simplemente hacer doble clic sobre la pieza que quieras poner. Y si pasás el mouse por encima del equipo, se abre una ventana que te muestra bonos y penalizaciones, si las hay. Nada de sorpresas, todo a la vista.
En el Centro de capacitación, hacia el final de la página, vas a ver una tabla llamada “Mis equipos”. Ahí podés revisar, equipar o cambiar las piezas que tengas. Básico, rápido y sin vueltas.
En resumen, los equipos son el contenido final del juego, lo que separa a los jugadores promedio de los que realmente pegan fuerte. Si querés destacarte en Eclesiar, equipar bien y mejorar tu arsenal es tan importante como tener buen rango y armas.
Cómo conseguir equipo en Eclesiar: no todo cae del cielo
Si querés ser un jugador potente en Eclesiar, el equipo lo es todo. Pero ojo: no se consigue solo por estar sentado mirando la pantalla. Hay varias formas de hacerse de esas piezas clave que aumentan tu daño, precisión y otros bonus importantes.
Formas de obtener equipo
-
Battle drop
Es la forma más común. Cada ataque en guerra tiene 0,4 % de chance de soltar un equipo de Nivel 1. Sí, es baja, pero como buen jugador persistente, cada ataque suma. Además, ciertos efectos y habilidades de equipo pueden subir esa probabilidad. Cuando caiga un ítem, te salta una notificación, así no se te pasa.
-
Caída de la construcción
Mientras construís edificios, podés ganar equipo gracias a modificadores específicos del edificio. La probabilidad básica es 0,04 %, pero se puede aumentar con combate y efectos del constructor. O sea, hasta construyendo podés conseguir tu equipo.
-
Comprar en el mercado
Las subastas de equipo son otra opción, para los que tienen oro y no quieren esperar a que caiga por suerte.
-
Sistema de referidos
Si invitás a jugadores nuevos, recibís equipo aleatorio de distintos niveles. Una buena forma de premiar a los que traen amigos.
-
Fusión
En la Fábrica de Fusión podés crear equipo combinando otros ítems. Ideal si ya tenés piezas repetidas y querés subir de nivel.
-
Eventos especiales
De vez en cuando aparecen eventos que te permiten obtener equipo raro o incluso legendario. Estar atento suma.
Tipos y niveles de equipo
Hay seis tipos de equipo, según la ranura donde se coloca (de arriba a abajo):
-
Casco
-
Chaleco
-
Almohadillas para el codo
-
Guantes
-
Pantalones
-
Botas
Los niveles del equipo determinan su rareza y color:
Efectos del equipo: lo que realmente importa
El equipo no es solo para verse bien: afecta tu desempeño en combate y construcción.
En combate:
-
Precisión: más chances de acertar un ataque
-
Daño: aumenta tu daño base, puede ser fijo o en porcentaje
-
Oportunidad crítica: más chances de un golpe crítico
-
Golpe crítico: aumenta el daño de tus críticos (base 200 %)
-
Posibilidad de caída de ítem: sube tus chances de que caiga equipo durante la pelea
En construcción:
-
Bonus general: aplica al construir todos los edificios
-
Bonus por edificio específico: Hospital, Base Militar, Zona Industrial, Campos de Producción
-
Bonus por donación de ítems: si aportás recursos al edificio, sube el bonus
-
Item drop chance: aumenta la probabilidad de que caiga equipo mientras construís
En resumen, el equipo hace la diferencia. No importa si atacás o construís, cada pieza bien elegida te da una ventaja importante.

Cómo conseguir equipo en Eclesiar: no todo cae del cielo
Si querés ser un jugador potente en Eclesiar, el equipo lo es todo. Pero ojo: no se consigue solo por estar sentado mirando la pantalla. Hay varias formas de hacerse de esas piezas clave que aumentan tu daño, precisión y otros bonus importantes.
Formas de obtener equipo
-
Battle drop
Es la forma más común. Cada ataque en guerra tiene 0,4 % de chance de soltar un equipo de Nivel 1. Sí, es baja, pero como buen jugador persistente, cada ataque suma. Además, ciertos efectos y habilidades de equipo pueden subir esa probabilidad. Cuando caiga un ítem, te salta una notificación, así no se te pasa.
-
Caída de la construcción
Mientras construís edificios, podés ganar equipo gracias a modificadores específicos del edificio. La probabilidad básica es 0,04 %, pero se puede aumentar con combate y efectos del constructor. O sea, hasta construyendo podés conseguir tu equipo.
-
Comprar en el mercado
Las subastas de equipo son otra opción, para los que tienen oro y no quieren esperar a que caiga por suerte.
-
Sistema de referidos
Si invitás a jugadores nuevos, recibís equipo aleatorio de distintos niveles. Una buena forma de premiar a los que traen amigos.
-
Fusión
En la Fábrica de Fusión podés crear equipo combinando otros ítems. Ideal si ya tenés piezas repetidas y querés subir de nivel.
-
Eventos especiales
De vez en cuando aparecen eventos que te permiten obtener equipo raro o incluso legendario. Estar atento suma.
Tipos y niveles de equipo
Hay seis tipos de equipo, según la ranura donde se coloca (de arriba a abajo):
-
Casco
-
Chaleco
-
Almohadillas para el codo
-
Guantes
-
Pantalones
-
Botas
Los niveles del equipo determinan su rareza y color:
Efectos del equipo: lo que realmente importa
El equipo no es solo para verse bien: afecta tu desempeño en combate y construcción.
En combate:
-
Precisión: más chances de acertar un ataque
-
Daño: aumenta tu daño base, puede ser fijo o en porcentaje
-
Oportunidad crítica: más chances de un golpe crítico
-
Golpe crítico: aumenta el daño de tus críticos (base 200 %)
-
Posibilidad de caída de ítem: sube tus chances de que caiga equipo durante la pelea
En construcción:
-
Bonus general: aplica al construir todos los edificios
-
Bonus por edificio específico: Hospital, Base Militar, Zona Industrial, Campos de Producción
-
Bonus por donación de ítems: si aportás recursos al edificio, sube el bonus
-
Item drop chance: aumenta la probabilidad de que caiga equipo mientras construís
En resumen, el equipo hace la diferencia. No importa si atacás o construís, cada pieza bien elegida te da una ventaja importante.
En Eclesiar, no alcanza con ser un jugador promedio. Rangos militares, armas, terreno, unidades y equipos son las piezas de un mismo rompecabezas: si querés destacar, necesitás entender cómo funcionan y cómo combinarlos. Cada decisión, desde mejorar tu escuadrón hasta elegir el casco correcto, suma para que tus ataques peguen más fuerte y tu ejército sea más eficiente.
No se trata solo de gastar oro a lo loco o de acumular equipo sin sentido. La clave está en planificar, equiparse estratégicamente y jugar en equipo. Porque en este juego, como en la vida, el que está preparado, gana; el que improvisa, aprende a las trompadas.
Así que, jugadores: a entrenar, equiparse y salir a marcar la diferencia en Eclesiar. ¡Que el próximo ataque sea tuyo!
Y antes de despedirnos, queremos escucharlos a ustedes: ¿sobre qué tema les gustaría que hablemos en el próximo artículo? Comentá abajo y cuéntennos qué estrategia, guía o consejo quieren que desarrollemos. ¡Acá su opinión manda!
Así que, jugadores: a entrenar, equiparse y salir a marcar la diferencia en Eclesiar. ¡Que el próximo ataque sea suyo!